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donde ya se intuía mi incliación por el mundo de la farándula

mis sobrinos!!!
Enrique
María
Y...lo que dicen mis padres de mí
NUESTRA MARTA
No sabemos para qué nos ha pedido nuestra hija Marta “recuerdos”, “frases”, “imágenes” suyas en relación a nosotros, sus padres.
Estas ocurrencias son “nuestras” y sobre “nuestra” Marta... El posesivo muy poco poseedor tiene aquí características de autolimitación. Ella no es eso, es muchísimo más. Nosotros la recortamos para poder abarcarla un poco, pero ella es inabarcable. Bueno, ya empezamos con lo de inabarcable.
Lo primero su nombre completo, MARTA AGUSTINA, que a ella no le gusta en su segunda parte, fruto de una parida conmemorativo-filosófica de su puñetero padre, yo, Enrique AUGUSTO... Al Augusto señor se le ocurrió añadir al hermoso y rotundo nombre de Marta lo de AGUSTINA, porque ella nació el día de San Agustín, el extraño obispo norteafricano, tan romanizado él, tan filósofo y teólogo él, tan... sobre cuya filosofía había trabajado el Augusto, y con ello se le alargaba el nombre como a él su padre Enrique (el abuelo de Marta) le había añadido el campanudo e imperial AUGUSTO. Pues ella no está A GUSTO con el segundo nombre, ea.
El “único” incidente. Niña dócil, agradable, cariñosa, tuvo un día su punto de rebeldía: tendría unos seis años más o menos. Se empeñó en comer ese día, frente a toda previsión, una hamburguesa, alimento poco común en su casa... Su padre, amable, se la preparó. Y entonces la niña se emperró en no comérsela. Su padre la amenazó: O te la comes o te la pongo de sombrero. Se cerró en el NO. Y su padre se la colocó en la cabeza, chorreándole la grasa por la cara abajo. No se lo esperaba, y le sentó fatal. A los veintitantos años todavía se cabrea cuando se acuerda.
“¡Marta, eres un horror!”, a ella. O “¡Marta es un horror!”, en su ausencia... Su desorganización, junto a su genialidad, producía efectos inesperados, que lo desestructuraban todo. Pero siempre ha sido un horror estupendo. Por ejemplo, dejaba sus pinturas para regalar hasta el último momento, y tenía que entregarlas sin secar (¡!) pero eran unas pinturas muy buenas...
(continuará...)

pilari dijo
Vayas sobrinos bonitos!
8 Mayo 2006 | 02:19 PM